El puchero es un plato que no nos puede faltar en la dieta. Está rico y recompone muy bien el cuerpo ya que un buen caldo de puchero tiene «poder curativo».

Los ingredientes para el puchero serían:
Garbanzos.
1 muslo de pollo.
1 trozo de carne de ternera.
1 trozo de tocino fresco.
1 zanahoria.
Apio.
1 patata.
Avíos del puchero.
Aceite de oliva.
La elaboración de esta receta es sencilla. Lo primero que tienes que hacer, cuando decides que vas a hacer un puchero, es poner en un recipiente los garbanzos en remojo. Yo suelo dejarlos toda la noche.
En referencia a los avíos del puchero, en la carnicería hay una variedad amplia de ellos, puedes comprarlos todos o escoger el que más te guste.
A continuación lava bien los avíos del puchero, suelen tener mucha sal por encima para facilitar su conservación así que toda esa sal tiene que ir fuera. También pela y lava las verduras.

Prepara una olla exprés o una olla rápida. Dentro echa los garbanzos recurridos con toda la carne, las verduras y los avíos del puchero. También ponle un chorreón de aceite de oliva y cúbrelo de agua.

Cuando pongas la olla en el fuego tienes que dejar que el agua se caliente bastante antes de cerrar la olla. Vas a limpiar las impurezas de los avíos que quedan en la superficie. Vas a espumar.

Prepara un recipiente donde puedas ir dejando la espuma. Con un cazo ve recogiendo toda la impureza de la superficie y deposítala en el recipiente. Cuando ya esté limpio cierra la olla y dejar que se cocine 15 o 20 minutos. Dependiendo de la olla que estés usando.

Pasado ese tiempo, abre la olla y confirma que los garbanzos y la ternera estén tiernos.
De la olla sale mucha comida así que coge una olla más pequeña y aparta los garbanzos y el caldo que vayas a necesitar según los comensales. A ese caldo le añades el arroz o los fideos y terminas de cocinar.

Ya tendrías el puchero. De segundo se toma la «pringá» que nos es más que un poco de tocino fresco, otro de pollo y otro de ternera. Todo mezclado.
¡A disfrutar del almuerzo!