Si le preguntas a mi madre cual es mi comida favorita ella te responderá, sin duda, las albóndigas. Y es que esta receta, que heredo directamente de ella, está deliciosa.
La elaboración es muy entretenida y requiere de planificación. La carne lleva un aliño que necesita reposar en la nevera como mínimo unas 12 horas, por eso es que se preparan el día de antes.
Voy a dividir la receta en tres partes, una para la preparación de la carne, otra con los pasos para hacer las bolas y otro con los pasos para cocinarlas en salsa.
Comienzo dándote los ingredientes para la preparación de la carne. Yo voy a preparar una gran cantidad de albóndigas, mi intención es la congelarlas ya que la receta es muy entretenida.

1 kg de carne picada. 500 grs de ternera y 500 grs de cerdo.
Perejil.
1 cebolla grande.
1-2 dientes de ajo.
2 huevos tamaño XL.
Pan rallado.
Sal.

Comienza haciendo una picada con el perejil, el ajo y la cebolla. Para ello pela y lava anteriormente las verduras. Tienen que quedar muy picaditas para que se mezclen bien con la carne.

Pon en un recipiente la carne, la sal y la picada de ajo, cebolla y perejil. Y mézclalo bien. Cuando ya estén perfectamente integrados todos los ingredientes, le agregas 2 huevos. Continúa ahora mezclando bien el huevo con la masa.

Cuando ya tengas lista la mezcla añade el pan rallado. En este paso es importante estar pendiente de la cantidad de pan que admita la carne. La idea es conseguir que la masa coja un cuerpo que facilite que después puedas hacer las bolas de carne sin que se deshagan.

Cuando ya esté bien mezcladita, la tapas con film transparente y la dejas reposando en la nevera como mínimo entre 10-12 horas.
Ya pasado ese tiempo la sacas de la nevera y te preparas para hacer el siguiente paso: las bolas de carne.

Te dejo los ingredientes para este nuevo paso:
La carne ya aliñada.
1 vaso de vino blanco.
Harina para freír.
Aceite para freír.
Vas a utilizar las manos así que asegúrate que las tienes bien limpitas. Comienza poniendo la harina en un plato llano y el vino échalo en un vaso ancho donde puedas meter bien la mano.
Mójate las manos con vino. Coge un poco de carne y comienza a hacer una bola. El tamaño de la albóndiga dependerá de la cantidad de carne que cojas. Cuando esté la bola lista déjala en el plato con la harina que tienes preparado. Ahora a hacer otra bola.

Pon aceite a calentar en una sartén, si usas freidora ponla a calentar igualmente.
Pasa las bolas de carne por la harina y échalas en el aceite cuando esté bien caliente. Fríelas.

Cuando las tengas listas apártalas en un recipiente para que expulsen el aceite sobrante. Cuando estén todas fritas pasamos al siguiente paso.

Para el último paso vas a necesitar los siguientes ingredientes:

Vino blanco.
1 cebolla mediana.
1 pastilla de caldo de carne.
1 hoja de laurel.
Nuez noscada.
Azafrán.
Pimienta negra en grano.
Aceite de oliva.
Harina.

Pon a calentar agua en una olla con la hoja de laurel y la pastilla de caldo de carne. No llenes la olla hasta arriba solo echa la necesaria para cubrir las albóndigas.
Añade a continuación el vino blanco que te haya quedado en el vaso y, si te gusta, añádele un poco más. Cuando ya esté caliente agrega las albóndigas.

Por otro lado, pica la cebolla, no hace falta que sea en trozos muy pequeños, y ponla en una sartén con aceite de oliva. Cuando la cebolla esté pocha, retira la sartén del fuego y echa la cebolla dentro de la olla dónde están las albóndigas calentándose.

Lo siguiente que tienes que hacer es añadirle el azafrán, una pizca de nuez moscada, yo suelo echar la punta de una cucharilla de café, y también algunos granos de pimienta negra.
Una vez que ya tenemos todos estos ingredientes en la olla, lo siguiente que te queda por hacer es dejarlo unos 15 o 20 minutos calentando en fuego medio alto.

Cuando ya esté casi listo, en una sartén pon un poco de harina y le vas dando calor para que así se vaya tostando. En este paso hay que tener mucho cuidado de no quemar la harina, solo hay que tostarla. Si está demasiado oscura puede amargar la salsa.

La idea es conseguir con la harina el espesor de la salsa que deseamos y evitar que se quede líquida.
Pues ya estás en el último paso. Agrega la harina tostada a las albóndigas y remueve bien. Mantenlo unos 5 minutos más al fuego.

Espero que disfrutes mucho de esta receta. A mi me trae muchos recuerdos de mi infancia. ¡Qué buenas le salen a mi madre!.
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